Evangelismo entre cuatro paredes

Servicio Navideño 2010

PROBLEMÁTICA
Hasta no hace muchos años, era inimaginable hacer teatros, coreografías, o música moderna en nuestras iglesias, hacerlo o intentarlo era toda una herejía, que muchos de los que quisieron incursionar en eso salían frustrados y afectados por tanta crítica en su contra.
Hoy en día casi no existen iglesias que se opongan a ello, en la mayoría se aceptan esas prácticas, pero un día, aquello bueno que la iglesia adoptó se fue haciendo malo ¿por qué?
Porque todo el talento para la actuación, el baile, la música que entró en la iglesia, se quedó allí y nunca más salió.
Fue bueno tener todo ese talento en la iglesia, pero la idea no era atraparlo o mejor dicho, aprisionarlo, sino utilizarlo, ensayarlo, perfeccionarlo y sacarlo a las calles; entonces, he ahí el problema, porque los cristianos no queremos salir de nuestra comodidad y andamos muy entretenidos demostrándonos nuestros buenos talentos los unos a los otros dentro de nuestras cuatro paredes.
Poco a poco nuestro talento encerrado, estancado porque ya no fluye, se ha tornado en competencia algunas en sanas, y otras en las que las malas intenciones abundan.

SOLUCIONÁTICA
¿Por que no hacemos una actuación en la calle? ponemos en práctica todos nuestros teatros, coreografías, podemos usar los famosos flashmob (multitud instantánea) y los adaptamos a nuestra realidad latinoamericana, y hacemos que nuestro evangelismo traspase las paredes del conformismo.

Especialistas en contracampaña



PROBLEMÁTICA:
Los cristianos andamos muy entretenidos en nuestras contracampañas, nos hemos especializado en ello, y vaya que lo hacemos muy bien.
Para la noche de brujas cada 31 de Octubre, hemos creado nuestros eventos anti Haloween, para la Navidad no faltan aquellos que pregonan que la Navidad es pagana, para los movimientos pro aborto, existen los anti aborto, etc.
El caso más reciente es el de ‘Parejas imaginarias’ una campaña que presenta a figuras del espectáculo y de la política nacional simulando una relación ficticia bajo el lema “Amar no es un delito”. Ellos aparecen en paneles colocados en las calles de Lima con el objetivo de, según sus promotores, contrarrestar la homofobia.
No faltaron sus detractores, es decir, la contracampaña,‘Parejas reales’ que según refieren en su página que defienden “el matrimonio natural, el verdadero, el de un hombre y una mujer”. La página publica fotos de ciudadanos de a pie, parejas heterosexuales y/o familias. Justamente las solicita a los internautas para que estos las compartan. 
Al margen de ir contra la corriente, que es bueno, me pregunto ¿estamos creando, los cristianos, alguna campaña? ¿Existe algo a lo cual no le hagamos contracampaña? ¿Qué podemos crear para ser criticados en vez de criticar aquello que ya fue creado?
Me acuerdo de los primeros cristianos que eran incisivos, creaban problemas, eran polémicos, trastornaban la manera de pensar de aquella gente pagana del primer siglo. Más que ir contra las costumbres de aquel entonces, ellos estaban más empeñados en hacerse conocer por su manera de vivir.
Por eso, para cada acción existe una reacción y pareciera que los cristianos de hoy en día estamos muy buenos sólo para la 'reacción', pero ¿acaso no es posible iniciar una 'acción'?

SOLUCIONÁTICA:
Promover nuestro casi desconocido día de la Reforma Protestante, día de la independencia de nuestro país, limpieza de parques y calles (los de la Nueva Acrópolis son buenos en eso), Si Hollywood es bueno en inventar 'súper héroes', nosotros podemos hacer famosos a nuestros héroes modernos de la fe, iniciar campañas contra la corrupción, la inseguridad ciudadana, podemos hablar del crimen organizado, el terrorismo y las soluciones que Dios brinda para problemas que sí son latentes, que no tienen nada que ver con campañas ni contracampañas, pero que están ahí, muy inmersos en nuestra sociedad.

Regresando a lo simple

Busy Street (IMG_7082)

Estos últimos años el mundo ha tomado un rumbo hacia lo simple mientras que los cristianos hemos apuntado más hacia lo complejo.

Nuestras prédicas a menudo son largas y poco entendibles.

Nuestra música se ha vuelto tan difícil de cantar que muchos sólo atinan a aplaudir.

Nuestros reglamentos y leyes eclesiales se han vuelto tan estrictos que en muchos caso se anteponen a la misma voluntad divina.

Andamos muy cómodos en nuestras complejidades, que hemos olvidado pasos tan sencillos para alcanzar a los perdidos, que si les diéramos el uso correcto obtendríamos grandes resultados.

Tal vez sea el tiempo de preguntarle a Dios, qué podemos hacer para "bajar" el cielo a nuestro mundo real, donde la gente corre, no tiene tiempo, anda preocupada y muy ocupada, buscando una palabra que le ayude a cambiar el rumbo de su alma.

Cinco Solas

Las 95 Tesis de Martín Lutero

Quiero empezar este blog con cinco frases en latín que surgieron durante la Reforma Protestante y resumen las creencias teológicas básicas de los reformadores o protestantes que entraban en contraposición con la doctrina católica:


Sola scriptura (“solo por medio de la Escritura”)
Enseña que solo la Biblia es la palabra de Dios autoritativa e inspirada, es decir, la única fuente de doctrina cristiana, y que es accesible para todos, es decir, que es capaz de ser entendida con claridad, y se puede autointerpretar por medio de ella misma.


Sola fide (“Solo por la fe Dios salva”)
Es la enseñanza que dice que la justificación (interpretada en la teología protestante como “ser declarado justo por Dios”, y se asume que significa “salvación”) se recibe sólo por la fe, sin ninguna mezcla ni necesidad de buenas obras.


Sola gratia (“solo por la gracia”)
Es la doctrina que sostiene que la salvación viene sólo por la gracia divina o gracia de Dios; es decir, por un “favor inmerecido”, no como algo que el pecador haya conseguido por sus propios méritos.
Solus Christus o Solo Christo (“solo Cristo” o “solo a través de Cristo”)
Enseña que Jesucristo es el único mediador entre Dios y el hombre, y que no hay salvación por medio de ningún otro.


Soli Deo gloria (“la gloria solo para Dios”)
Enseña que toda la gloria es sólo para Dios, puesto que la salvación sólo se lleva a cabo a través de su voluntad y acción; no sólo el don de la redención todo-suficiente de Jesús en la cruz, sino también el don de la fe en esa redención, creada en el corazón del creyente por el Espíritu Santo.